Dilemas de Aurora

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Tratar de emprender algo, usualmente un negocio, una idea, conlleva a que empieza primero porque es algo que pensó una persona casi siempre es alguien común y corriente, que a la vista de los demás, es una más del montón. La persona siente en su interior que puede llevar a cabo su idea, su anhelo, que cree que si hay fuerza suficiente podría llegar a hacer algo grande o lo bastante significativo para marcar una diferencia.

El problema de emprender como es el nombre del post, es que esta lucha se vuelve más pesada conforme avanza el tiempo, las cosas no salen tan sencillas como se espera, cosas nuevas aparecen para resolver y lo más fuerte es soportar la actitud obvia y no obvia (que algunas veces la gente no se da cuenta de lo que hace sentir) de los demás hacia la persona, quieres que te tomen más en serio. Es cierto que tu idea o negocio no es grande, va muy pequeña todavía, quizá ni tienes ningún bien material que haga ver que has triunfado quizá un poco, y en este mundo de apariencias eso puede ser un problema.

También, hay que luchar con nuestros propios sentimientos, en especial la envidia, a veces te topas con otros que quizá tuvieron alguna ventaja en la misma rama que te dedicas y están muy bien, tan bien que puedes pensar ¿para qué luchar si ya hay alguien más que lo logró? Esto puede bajar el entusiasmo, pero hay que recordar que uno lo está haciendo porque uno quiere, porque es una meta personal, de demostrarse a si mismo,y al mundo que aunque parezca que perdemos el tiempo, que no tenemos oportunidad, que vamos muy lento, que aún nos queda la chispa que nos permite seguir adelante, esa chispa que nos hizo iniciar nuestro emprendimiento.

Nada es imposible

El problema de emprender

Tal parece que existe el miedo al amor, si así como se escucha, hay miedo para esa fuerza tan poderosa llamada amor. Precisamente porque es una fuerza más grande que cualquiera; que una vez atrapa el corazón no hay vuelta atrás, que puede hacer perder la razón, que hace olvidar todo, que rompe barreras.  Un sentimiento que tiene la capacidad de crecer con el tiempo, sin que la “víctima” siquiera lo note.

Y es por eso que hay almas que huyen del amor quizá porque lo han vivido y al terminar el corazón ha quedado destrozado, o  quizás nunca lo han sentido a plenitud por esa razón: han visto a mucha gente a su alrededor sufrir por amor, o simplemente temen perderse a si mismos, a perder su identidad, que al estar enamorado de otra alma dejemos de ser nosotros mismos y seamos otra persona más flechada por cupido. Pero por dentro también desearían poder sentirlo aunque sea poco tiempo al ver la felicidad que puede generar, de poder vivir esa alegría de tener un alma con quien compartir todo lo que el amor nos puede ofrecer.

Es decir se le tiene miedo al amor no por lo que nos permita vivir y sentir en el presente, sino a sus consecuencias, a perder el control sobre nuestro sentir, pensar; a ser capaz de dejarlo todo y no pensar en el futuro solo disfrutar de sentir el amor, de vivirlo, de compartir con un alma que quizá dure poco o sea eterno; se podrá decir que se ha vivido y para los seres que le huyen quizá darle una oportunidad no sea tan malo, que el amor es un fuerza que siempre está presente y aparece cuando menos se lo espera.

manos abrazadas

manos abrazadas

Si, es cierto. Cuántos proyectos tenemos “pendientes”, siempre le echamos la culpa al tiempo, pero muy adentro de nosotros sabemos que no lo es, llega el momento en el que sí podemos hacerlo, pero hay alguna razón más poderosa que sólo nosotros sabemos internamente, por la cual no queremos hacerlo y siempre buscamos la primera cosa que se ponga enfrente para tomarla de excusa.

Tengo que limpiar mi cuarto, pero no tengo tiempo (mentira, has tenido oportunidad, pero realmente no quieres hacerlo, sabes que estarás mucho tiempo allí, y de todas formas a la semana estará igual. Y qué con algún proyecto de la universidad o colegio, porqué siempre se hace a última hora? Para qué gastar este fin de semana en adelantar un poco de ese trabajo, mejor salgo a pasear, veo tele, navego en internet, total lo tengo que hacer, (claro la noche anterior de la entrega, no has dormido ni una hora) y el proyecto va a medias. 

 Hay veces que tienes proyectos personales que tú quieres llevar a cabo pero cuando tienes un tiempo para ellos no sabes ni por dónde empezar y eso te abruma, y al final no haces nada, total tú eres quien decide cuando empezar. Así es como pasa el tiempo y cuando te das cuenta hace mucho tiempo que habías decidido hacer algo y nunca lo empezaste.

Por ejemplo, ¿por qué hay tanta gente que sólo cierra pensúm y nunca se gradúa? R: porque nunca termina su tesis, si es que la empieza. Lastimosamente el tiempo no se puede guardar, si quieres hacerlo algo, más vale que te obligues a empezar a hacerlo y mantengas la constancia de continuar haciendolo hasta que termines. Y tú lector, cómo luchas contra tí mismo, cómo manejas los momentos de debilidad al momento de hacer las cosas? y no me refiero a la presión de un jefe, un padre o un maestro. Me refiero a cosas que tú quieres hacer, pero cuando llega el momento de hacerlas, como que mejor empiezo mañana……